Lima.- La ola de operativos contra el crimen organizado llega ahora a las cárceles: el Gobierno anunció que cinco penales del país entrarán en estado de emergencia durante 60 días, con el fin de blindar el control externo de estos recintos y cortar los vínculos que los internos mantienen con bandas criminales en las calles.
Challapalca, Cochamarca, Miguel Castro Castro, Ancón 1 y Trujillo Varones son los establecimientos elegidos para la medida, no al azar: en conjunto reúnen a cerca de la mitad de los reos vinculados a organizaciones delictivas en todo el país. Por eso, durante los próximos dos meses, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas tomarán el control de sus perímetros.
El plan contempla operativos permanentes para hallar y decomisar celulares, armas y otros artículos que los internos usan para seguir delinquiendo desde su celda. La apuesta del Ejecutivo es simple: si no logran extirpar el crimen organizado de raíz, al menos buscan asfixiar su capacidad de operar desde dentro de los penales más críticos.
Fuente: América Noticias