Seguridad Ciudadana

¿Puede la SUNIR cambiar el rumbo del sistema penitenciario peruano?

Por Cesar Ortiz Anderson

La propuesta de creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR) irrumpe en el debate público como una de las reformas más ambiciosas en materia de justicia y política penitenciaria de los últimos años.

Impulsada por el Viceministerio de Justicia y la Dirección General de Asuntos Criminológicos, la iniciativa promete ordenar un sistema fragmentado, saturado y, muchas veces, ineficiente. Sin embargo, la gran pregunta es si estamos frente a una verdadera transformación o simplemente ante un nuevo reordenamiento burocrático.

La SUNIR nace bajo el amparo de la Ley N.º 32527 y plantea convertirse en el ente rector de la gestión del internamiento y la resocialización, abarcando tanto a la población penitenciaria como a los adolescentes en conflicto con la ley penal.

En la práctica, esto implica integrar al INPE y al PRONACEJ bajo una misma conducción estratégica. La promesa es mayor coherencia, mejor planificación y una administración más eficiente de recursos públicos.

Un punto clave —y tranquilizador para miles de trabajadores— es que la propuesta descarta despidos masivos o pérdida de derechos laborales.

La fusión por absorción respetará la identidad institucional, la especialización técnica y los regímenes laborales vigentes. En un país donde muchas reformas se han construido sobre la incertidumbre laboral, este enfoque responsable merece ser reconocido.

El diseño de implementación también muestra una planificación progresiva, con etapas claramente definidas entre 2025 y 2026, la creación de una Comisión de Transferencia, elaboración de instrumentos de gestión y validación técnica. Este orden administrativo es fundamental para evitar improvisaciones que suelen debilitar reformas estructurales.

No obstante, la experiencia nos enseña que las reformas no fracasan por falta de normas, sino por debilidad en la ejecución.

Crear una superintendencia no resolverá, por sí sola, problemas históricos como el hacinamiento carcelario, la limitada infraestructura, la corrupción interna o la escasa efectividad de los programas de reinserción.

Sin liderazgo técnico, presupuesto suficiente y control permanente, la SUNIR corre el riesgo de convertirse en una entidad más, con buenas intenciones y pocos resultados.

Además, el enfoque de resocialización debe trascender el discurso. No se trata solo de custodiar, sino de reinsertar, educar y rehabilitar. Sin políticas articuladas con educación, salud, empleo y gobiernos locales, el sistema seguirá reproduciendo círculos de exclusión y reincidencia.

La SUNIR puede ser una herramienta poderosa para reconstruir la confianza en el sistema penitenciario y juvenil, siempre que se gestione con transparencia, evaluación constante y participación ciudadana.

De lo contrario, el país habrá perdido otra oportunidad de atacar las raíces estructurales de la inseguridad.

El reto no está en crear instituciones, sino en hacerlas funcionar. Hoy, la SUNIR tiene la oportunidad de demostrar que el Estado aún puede planificar con visión de futuro. Mañana, serán los resultados los que hablen.

Finalmente, desde mi experiencia, hay que sacar a no pocos funcionarios corruptos en todos los niveles del INPE, para que sea exitoso cualquier tipo de reforma ello lo aprendí de un Líder que manejó la Reforma Policial en Colombia.

A ese país fui invitado junto a otros analistas de varios Países como Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Argentina, entre otros países, tuve la suerte de conocer al Líder de tal exitosa Reforma el general Rosso Serrano, me dijo para que una Reforma sea Exitosa lo primero es sacar lo malo y recién allí repotenciar lo bueno, contar con un Inteligencia de entera confianza y una contra Inteligencia de mayor confianza, recuerde me dijo que nuestra Policía.

Pablo Escobar pudo penetrar en más de un 45 %, cifra muy peligrosa para cualquier Institución Policial deli mundo y Agradezco públicamente a los Estados Unidos de Norteamérica, ya que el Plan Colombia nos permitió económicamente lograr nuestro objetivo.

César Ortiz Anderson
Candidato a Diputado con el número 1 por el Partido Político Frente Esperanza
Liderado por Fernando Olivera Vega, en mi opinión el único Político con la Experiencia y Equipo humano necesario para enfrentar adecuadamente los problemas del País, Inseguridad Ciudadana, Salud, Educación y tantos otros males que la corrupción no lo permite.


Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00